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viernes, 17 de septiembre de 2010

Elecciones primarias y democracia interna

EN las democracias contemporáneas los ciudadanos están representados por los partidos políticos. Y la función de representar al interés nacional, atribuida primero al soberano, y más tarde al parlamento, es realizada actualmente por el partido. En este sentido, el partido es actualmente el rey. Ahora bien, los problemas jurídico-políticos derivados del hecho de que el partido sea el rey son tan delicados que incluso las constituciones más recientes procuran evitar el reconocimiento formal de la representación partidista. Hay, no obstante, cuatro excepciones: la Constitución de Brasil, la Ley federal de Bonn, la Constitución Francesa de 1958 y la española actual de 1978.

Uno de los problemas de la partitocracia es que los nombramientos de representantes los hace el partido, y no el ciudadano representado, ya que el proceso interno de cooptación a la lista de candidatos electorales equivale en la práctica a la elección real del representante político. Y, como consecuencia de ello, es probable que el representante sea más un portavoz de su propio partido que de los ciudadanos. Para limitar estas disfunciones, el propio art. 6, 2ª CE establece que "los partidos políticos en su funcionamiento interno deberán ser democráticos".

El diputado del PSOE Joaquín Leguina propuso en un pleno del Congreso de los Diputados en 1990 llevar a cabo el desarrollo legal y reglamentario del citado párrafo 2º, para dotarlo de contenidos específicos de carácter vinculante. Pero su propuesta fue rechazada por el voto en contra de su propio partido. De ahí que, al no haber sido objeto de posterior desarrollo legal ni reglamentario, y no haber compensado suficientemente los partidos a nivel interno los inevitables procesos de oligarquización a que se refería Michels, en la actualidad no sólo existe una evidente quiebra de la representación política democrática en España, sino que, además, los representados carecen de instrumentos jurídicos para resarcirse de los eventuales daños y perjuicios producidos por dicha quiebra.

Así lo reconocía paladinamente la sentencia de nuestro Tribunal Constitucional por la que se resolvió el recurso de amparo subsiguiente a la resolución de la demanda civil por "incumplimiento de contrato", interpuesta por el cantante catalán Lluís Llach, quien reclamaba contra Felipe González y el PSOE por lo que calificaba de "estafa política" (el programa electoral del 82 prometía el No a la OTAN y, una vez en el gobierno, el PSOE convocó un referéndum para permanecer en ella), al atenerse a la falta de base jurídico-constitucional para atender tal reclamación.

Los críticos de la partitocracia niegan que exista de hecho otro sujeto de la representación que no sean los partidos, los cuales están dominados a su vez por unos pocos líderes que controlan a los aparatos de los partidos. Sartori ha definido tres dimensiones decisivas de lapartitocracia: a) la partitocracia electoral, entendida como el poder del partido para imponer al electorado a quién ha de votar; b) la partitocracia disciplinaria, entendida como la capacidad del partido para imponer al grupo parlamentario una disciplina del partido, o mejor dicho, de la dirección del partido; y c) la partitocracia integral, es decir, la sustitución de la representación formal de los electores por la representación real de los partidos.

A finales de los noventa se produjo en el PSOE un cambio en el sistema representativo interno, que significó la implantación de un modelo de representación individualizado. Y a partir de entonces, la única forma de que la toda la base del partido se manifieste son las elecciones primarias, en las que participan todos los militantes con su voto directo, individual y secreto. En consecuencia, digan lo que digan algunos de sus dirigentes, las primarias, pese a su dificultosa y errática implantación en la cultura política del PSOE, son un derecho estatutario fundamental de la militancia y constituyen el nudo gordiano de la ya de por sí precaria democracia interna del PSOE.

Denegar el derecho a celebrarlas, como están haciendo ahora determinados dirigentes regionales y provinciales del PSOE, constituye no sólo un fraude moral y legal, sino también un miope error político. Porque, como ha demostrado la campaña electoral de Obama, todos los partidos acabarán adaptándose por su propio interés a las mucho más democráticas exigencias funcionales de las nuevas tecnologías de información, comunicación y organización, y poniendo en práctica, vía internet e intranets, nuevas formas de intervención política directa e individualizada características de la sociedad red.

Por ejemplo, realizando debates masivos con los ciudadanos, incluso con los no afiliados, en redes electrónicas abiertas, conducentes a la adopción de posicionamientos programáticos colectivos, articulando así democracia directa y democracia representativa. Una vieja aspiración política de la izquierda, que hoy puede ser replanteada esperanzadoramente por la nueva democracia electrónica.

(Escrito por Rafael Caparrós y publicado en Diario de Cádiz)

miércoles, 15 de septiembre de 2010

CONTRA LA CORRUPCIÓN: TOLERANCIA CERO

(Manifiesto contra la corrupción del Partido Socialista del País Valenciano - PSOE. Ha sido colgado en la red para que pueda ser firmado)

El Comité Nacional celebrado en Elx marca el inicio del proceso de elecciones primarias en el seno del PSPV-PSOE, proceso cuya primera fase concluirá con la recogida de avales entre militantes del partido. El inicio de este proceso ha puesto de manifiesto visiones distintas sobre cómo afrontar la más grave situación que jamás haya afectado a las principales Instituciones valencianas gobernadas por el PP. Nos referimos a la paralización de la actividad del Consell derivada de los problemas judiciales que asedian a Camps y a una parte importante de la cúpula del PP en nuestra Comunidad.

Conocidas algunas opiniones de quienes pretenden concurrir a este proceso de primarias, gracias a diversas apariciones en diferentes medios de comunicación, entendemos que es nuestra obligación, como ciudadanos y como socialistas, manifestar lo siguiente:

NO apoyaremos jamás ninguna política basada en la “moderación” ante ciertas políticas que han resultado características del Consell de Camps. No nos parece aceptable ser moderado ante la corrupción, el delito, la subversión de las normas democráticas básicas y la extorsión o la manipulación de los medios de comunicación con el propósito de falsear la realidad y engañar a la ciudadanía. Es más, reclamamos la radicalidad más absoluta en la defensa del principio de legalidad en el funcionamiento de las Instituciones políticas valencianas. Creemos firmemente que no hay más opción que ser radical cuando de defender la prevalencia de la ley se trata. Exigimos el compromiso de actuación radical frente a la tolerancia con el delito, la corrupción y la mentira.

2º NO es admisible la invocación de la “presunción de inocencia” para defender a responsables públicos que retuercen la legalidad en su intento por ocultar toda clase de información relativa al modo como han adoptado decisiones de gobierno o manejado recursos públicos. Un político en ejercicio no es un ciudadano privado que tiene derecho a utilizar cualquier arma legal para defenderse ante la justicia por sus acciones privadas.

Un político en ejercicio debe ganarse el derecho a apelar en público a la presunción de inocencia, haciendo gala de la más escrupulosa transparencia en sus comportamientos. Porque tiene los privilegios que el poder otorga, el que gobierna debe cargar con los deberes que el poder comporta y entre éstos, además del respeto que siempre se debe a la ley, no hay ninguno más importante que el de la transparencia en el ejercicio de sus funciones.

3º TAMPOCO es admisible la apelación a la “presunción de inocencia” a la hora de asumir responsabilidades políticas por haber dado entrada y amparado, en nuestra Comunidad, a una trama dedicada a obtener y a repartir beneficios a base de corromper el funcionamiento de las Administraciones Públicas, provocando comportamientos que van desde la prevaricación y el cohecho a la malversación del dinero de los ciudadanos.

La reclamada “espera a las decisiones de la justicia”, combinada con la práctica derecurrir cualquier decisión de la misma para alargar y confundir los procedimientos, no es más que una argucia dirigida a enmascarar una actuación conducente a permitir continuar al frente de las Instituciones a quiénes han estado involucrados en el peor episodio de corrupción vivido en nuestro país. La conservación del poder facilita maniobras dirigidas a encubrir sus actos y a dificultar la acción de la oposición y la justicia, al tiempo que permite prevalerse de los privilegios procesales de la condición de aforados.

La proliferación de esta clase de comportamientos que hoy encontramos entre los másaltos responsables de la Generalitat, pero también entre los más altos responsables de otras Instituciones, como las Diputaciones Provinciales, están arrastrando a la complicidad con esas prácticas a importantes sectores del Partido Popular, lo que nos obliga a considerar la situación de la Comunidad Valenciana como de “riesgo sistémico” para el mantenimiento del mínimo de condiciones que debe ostentar una sociedad para ser considerada como plenamente democrática.

4º En este contexto, combatir la corrupción NO es una opción que pueda desdeñarse atendiendo a supuestas conveniencias electorales. Da igual el coste o beneficio en votos que la tolerancia cero ante quienes saquean las arcas públicas suponga a nuestro Partido.

Sin erradicar la corrupción de nuestras Instituciones, sin liberar a nuestras empresas del yugo de la extorsión, sin acabar con el chantaje constante que atenaza a quienes quieren expresar libremente su opinión y sin poner fin a la perversión democrática que supone la manipulación vergonzosa de la radio y la televisión públicas, no habrá en nuestra Comunidad un sistema democrático que pueda reconocerse como tal. Como tampoco será viable, insistimos, en este contexto institucional, poner en marcha cualquier programa económico, riguroso y eficiente, que nos permita sacar a la Comunidad Valenciana de la peor crisis de su historia.

Durante todos estos meses quienes, desde el socialismo democrático, hemos defendido las prevalencia del Estado de Derecho frente a unas Instituciones gangrenadas por las prácticas de corrupción y dedicadas a redoblar sus peores vicios autoritarios, hemos contado siempre y en todo momento con el apoyo incondicional, decidido y valiente del secretario general de los socialistas valencianos, JORGE ALARTE. Es este y no otro el momento de poner en valor el hecho incontestable de que, sin su firme decisión de combatir, por encima de cualquier consideración táctica, la corrupción que anega al equipo de Camps, jamás hubiera sido posible la acción política realizada a lo largo de estos dos años, acción que ha servido para poner en evidencia, ante la ciudadanía, la manera de funcionar del PP en las Instituciones valencianas, sus abusos, sus despilfarros, sus irregularidades y su ineficacia.

Por todas estas consideraciones, queremos manifestar públicamente nuestro apoyo a la candidatura de JORGE ALARTE a la Presidencia de la Generalitat Valenciana, encabezando las listas de los socialistas valencianos.

Finalmente sometemos el presente manifiesto a adhesión y rúbrica de cuantos compañeros y compañeras quieran apoyar a quien consideramos, sin ninguna duda, la mejor garantía para asegurar la continuidad de la tarea llevada a cabo a lo largo de estos dos años, desde la profunda convicción de que la restitución de las normas de juego democrático y la erradicación de la corrupción en el ámbito de lo público, es la principal de las tareas que, como demócratas y como socialistas, tenemos encomendada.

Descarga aquí el MANIFIESTO en PDF

martes, 24 de agosto de 2010

La hora de la verdad. (Publicación del blog MORAL Y POLÍTICA)

Que Trini es la candidata de Zapatero es algo que está fuera de toda duda. Que por eso mismo la Ministra de Sanidad acaba siendo la candidata ipso facto de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE es también lo normal dado las especiales características que tienen los impulsos que operan en el PSOE.

Donde hay patrón no manda marinero dice el refranero español. Por día que pasa el aparato de Ferraz juega sus opciones en favor de su propuesta. En muy breve espacio de tiempo y desde la nada ha convencido a muchos de sus “razones”. No le hace falta laminar a los que de por si, quieren ya ser laminados. Ahora se comenta, que los alcaldes de la región de Madrid se vienen dando la vuelta desdiciendose de su primer apoyo. La última es que solo el 57% de la Comisión Ejecutiva del Partido Socialista de Madrid respalda a Tomás Gómez.

Los alcaldes de las grandes ciudades saben, que si quieren repetir, no deben de llevar la contraria al Secretario General. Es el Comité Federal del PSOE el que decide en el caso de los alcaldes de las grandes ciudades y allí manda, impera diría, el compañero Zapatero de la mano de Leyre y Blanco. Son los alcaldes y los grupos municipales los que vienen estableciendo esa cabeza de playa en la militancia acompañados, desde luego, de la inestimable ayuda del frente mediático; El País, Público y la SER.

Lo último es proclamar a los cuatro vientos que Tomás Gómez es el candidato de la derecha o esta otra que se va difundiendo entre la militancia madrileña; "El futuro de Zapatero, compañero, quedará indisolublemente a lo que le ocurra a la candidata que explícitamente apoya. Su éxito será la reafirmación de Zapatero, su fracaso será el del presidente del Gobierno". Mientras, desde el grupo de apoyo a Tomás Gómez, todo se confía al trabajo directo con los electores. Otro recurso no tienen. Proclaman una y otra vez que ellos también respaldan a Zapatero y huyen como pueden del estigma, definitorio en el PSOE, de ser considerados, ironías de la vida, críticos o marginales.

Más allá del caso concreto que aquí tratamos, lo que realmente se pone a prueba es si existe espacio en el PSOE para poder hacer política con mayúscula desde la base o desde cualquier otra instancia que no sea la cúspide. El PSM no tiene poder, al menos no tiene el poder que en estos momentos puede tener el PSE-PSOE y el PSC-PSOE. El PSM se encuentra a punto de ser fagocitado. Con él se viene siguiendo el mismo método que con otros partidos federados, excepto, los dos mencionados anteriormente. En este caso gran parte de los socialistas madrileños han salido respondones, ofreciéndonos el gratificante, para muchos, ejemplo de la lucha por sus creencias y objetivos.

En Madrid no hay una liza entre iguales. Nada de eso, se enfrenta un David (Tomás Gómez) frente a un Goliat (Zapatero y su equipo) y de paso, también contra todos aquellos que pretenden que en el socialismo español opere una sola mente y una sola voz; sería establecer en la práctica el pensamiento único socialista.

¿Qué papel juega Trini? Trini es un avatar, es una proyección, muy seguramente a su pesar, porque es mas que posible que de poder hubiera elegido seguir donde está e incluso, de perder las próximas elecciones, permanecer en la dirección federal y el Congreso pero no le han dado esa opción.

Las palabras y los discursos no reflejan la realidad. Gómez ya no es Zapaterista, nadie puede seguir siendo partidario de un jefe que por detrás, te hunde una daga entre los espacios intercostales. Tampoco son zapateristas quienes fueran de la “pomada” apoyan a Gómez. Todos y cada uno de ellos tienen cuentas pendientes con el Gran Jefe y un modo de saldarlas es apoyar a Gómez.
Tomás, muy a su pesar, ha sido arrojado de la diestra de dios padre, como antes lo fueron otros muchos (Borrell, Barón, Solchaga, Leguina, Marín, Aguilar, Jáuregui, Sevilla, Caldera, Chaves etc.)
Algunos, según la filosofía imperante, plenamente amortizados y otros, segados en plena flor. Cuando se les pregunta sobre Zapatero, salvo contadas excepciones, la contestación siempre es ambigua. No se sabe hasta donde puede llegar la mano del poder. Muchos, para cuando el Gran Jefe caiga, si cae, se unirán al coro disfrazados y luego, intentaran bailar sobre su cadáver. Es el lógico final de quien ha sembrado, a su vez, de cadáveres toda su trayectoria política.

La batalla de Madrid es ya, por derecho propio, la batalla del post-zapaterismo. Esperanza es a estas alturas una convidada de piedra, en realidad no se sabe que carajo pinta aquí. Solo los ingenuos piensan que de lo que se trata es nombrar candidato para Madrid. Nada más lejos de la realidad, es tan solo el paso necesario para lo que vendrá después.

Ni Tomás ni el PSOE esperaban, de esta, ganar a Esperanza en las próximas elecciones, en todo caso sería cosa de la siguiente elección. Tomás esperaba medirse con Esperanza en el Parlamento de Madrid y a buen seguro que lo haría mucho mejor que lo pudiese hacer Trini. Sus participaciones en los medios de comunicación lo están dando a conocer como un político con recursos y capacidad de convicción. Sólo hay que imaginarlo.

La militancia de Madrid se partirá, la línea por donde lo hará se desconoce a estas alturas. De algo estamos seguros, habrá quien vote pensando que está eligiendo al o a la contrincante de Aguirre. Otros votaran por otra cosa; Unos pensando que hay que seguir respaldando un determinado proyector rompedor con las esencias del socialismo y los segundos, lo harán pensando que este es un partido centenario basado en la democracia interna y que por ello es necesario que existan, en el mas puro del sentido democrático diseñado por los fundadores, los necesarios contrapoderes que limite el poder personal.

No tanto del resultado y si de cómo se desarrolle la confrontación dependerán muchas cosas para algunos. Será el caso de seguir en un partido que en su seno respeta la democracia interna y la igualdad de oportunidades o será la hora para reflexionar profundamente sobre si habrá que dar por finiquitada la vinculación a un proyecto al que, si pudiesen levantarse, no lo conocerían ni los padres que lo parieron.

Cierro con la mirada puesta en una foto, la de la minoría socialista de 1918. En ella, de pie y de izquierda a derecha aparecen Prieto, Anguiano, Saborit y sentados, Besteiro, Pablo Iglesias, Largo Caballero. Seis parlamentarios con seis modos muy distintos de contemplar el socialismo y casi todos, menos uno (Anguiano), pudieron seguir siendo miembros del mismo partido.

lunes, 9 de agosto de 2010

Un paso muy positivo, aunque insuficiente, por GREGORIO LÓPEZ

(Es éste un artículo que escribí y publique en enero del año 1998. Han pasado doce años pero sigue vigente la propuesta? Opina y comenta)

En la discusión política de estos días está teniendo un papel central el tema propuesto por el Partido Socialista de establecer como procedimiento de seleccionar sus candidatos a las próximas elecciones, ya sean municipales, regionales o generales, el sistema de "elecciones primarias".

Esta propuesta no puede comprenderse adecuadamente, creo, sin recordar que los partidos políticos -de manera especial los dos mayores y con mayores posibilidades, por tanto, de obtener la mayoría en las Cortes Generales y, por tanto, de gobernar: el Partido Popular y Partido Socialista- concurrieron a su última confrontación de las elecciones generales del año 1.995 ofertando a los electores, entre sus propuestas más relevantes, compromisos de establecer medidas que vinieran a "regenerar la política....", "dinamizar la democracia...", "renovar los partidos políticos ..."

Que recuerde hasta ahora, casi mitad de la legislatura, ni el Partido ganador de las elecciones, el PP, ni ninguno de sus socios Parlamentarios: convergentes catalanes, peneuvistas y canarios, han tomado iniciativa parlamentaria alguna para cumplir esa promesa. De vez en cuando algún medio de comunicación filtra las divergencias que se dan en la ponencia parlamentaria que viene debatiendo desde hace tiempo la financiación de los partidos políticos, sin haber alcanzado aún acuerdos.

Por tanto, sólo esta resolución aprobada por el último Congreso del Partido Socialista y que el elegido Secretario General, Joaquín Almunia, está dispuesto a aplicar, se puede considerar como una propuesta que viene a satisfacer de alguna forma el compromiso electoral del Partido Socialista.

También se ha de tener presente que el Partido Socialista ya aplicó, con demasiadas restricciones y con exiguos resultados de todo orden, una "especie de primarias" para la selección de sus candidatos a las Alcaldías en las últimas elecciones municipales del año 1.995.

De estos momentos iniciales del debate, cuando aún la Comisión encargada de preparar el Reglamento sobre el procedimiento de elecciones primarias no ha empezado sus trabajos, llaman ya la atención las críticas, las suspicacias, los temores, que está recibiendo este sistema de elección -impropiamente conocido como "elecciones primarias"- ; críticas, suspicacias y temores procedentes de muchos dirigentes socialistas del Partido, intentando así condicionar a la Comisión para que su regulación sea estrecha, pacata, restrictiva y, por ende, inútil para los objetivos pretendidos. (¡Hagan ustedes las leyes y déjenme a mí hacer los Reglamentos!, decía cínicamente el político español)

Este ambiente sospechoso y timorato con el que se le está rodeando la discusión inicial así como el mismo procedimiento de redacción (una Comisión dependiente de la cúpula del Partido) y de aprobación (por el Comité Federal) puede hacer que este
elemento, las "elecciones primarias", por sí ya insuficiente y limitado para democratizar el funcionamiento del Partido (exigencia establecida por el artículo 6 de la Constitución Española) y para iniciar la regeneración de la vida pública española, devenga también en un instrumento estéril e ineficaz tanto para su primer objetivo: la selección de los candidatos más adecuados del Partido Socialista para las elecciones.

Ya que el Partido Socialista ha sido el primero que se atreve a cumplir sus promesas electorales en este apartado de regeneración de la vida pública, ¡hágalo con decisión y osadía, con generosidad y con coraje!. Para ellos lo primero sería que se aplicara ya en todo su proceso de aprobación y tramitación de este procedimiento de "elecciones primarias" lo que ha de ser un objetivo permanente en la Organización Socialista: la participación libre, incondicionada, de sus afiliados en el proceso de redacción y aprobación de ese Reglamento: la propuesta de regulación de esas "elecciones primarias" que redacte la Comisión ahora formada y, una vez "vista" por el Comité Federal, debería ser sometida al debate y a un referendum de aprobación por parte de, al menos, los afiliados del Partido.



Cádiz a 20 de enero de 1998