domingo, 15 de abril de 2012

Carguetes, por Fernando Santiago

El antiguo renovador Paco Cabaña pospone por enésima vez su dimisión como portavoz del PSOE en la Diputación, el quinto de los cargos que acumula. Siempre hay un motivo para no dimitir: las circunstancias, los congresos, las elecciones, etc. Todo sea por Cádiz y por la clase obrera.Y se ve que a Paco Cabaña no le gusta conjugar el verbo. O se ve que disponer de coche oficial y móvil a costa de la Diputación es mejor que conducir su propio coche .


(Copiado de su blog Con la venia)


Europa Press ha tenido acceso al dictamen aprobado por la Comisión del Estatuto del Diputado. Tres son los diputados que aparecen esta información con acumulación de cargos: la Alcaldesa de Cádiz (del PP ), Teófila Martínez; José Ignacio Landaluce (del PP también), Alcalde de Algeciras y Francisco González Cabaña al que se refiere la agencia de noticias como miembro del consejo de administración de UNICAJA.
Se sabe, sin embargo, que González Cabaña, además de varios cargos en la estructura del Partido Socialista, sigue siendo Concejal de su Municipio, Benalup-Casas Viejas (y Alcalde en la sombra?),  Diputado Provincial y Coordinador y Portavoz del Grupo Provincial de Diputados Socialistas.
Y aún tiene tiempo de llevar adelante el blog "Hablar en tiempos revueltos".
El refranero castellano que acumula la experiencia histórica del saber del pueblo dice: "el que mucho abarca, poco aprieta". No obstante sus cuentas están bien saneadas. En la declaración de bienes y rentas presentada en el Congreso de los Diputados se recogen unos ingresos de 79.701,82€; un piso de 140m y una vivienda aislada de 175m y dos coches. ¡No está mal para un profesor!

martes, 10 de abril de 2012

Maniobras desleales


El 'triunfo moral' en las elecciones andaluzas, y la permanencia de Griñán en la Junta a través de un pacto con IU, no han servido para acabar con la división interna en el PSOE regional. Manuel Chávez y Gaspar Zarrías continúan 'moviéndose' contra el actual secretario general del partido, al que quieren arrebatarle el control de Málaga y Córdoba.

Según explican a El Confidencial Digital fuentes bien posicionadas en el PSOE andaluz, “el próximo congreso regional del partido no será el camino de rosas que espera José Antonio Griñán”, ya que sus enemigos dentro de la formación “no aceptan un mandato absoluto y siguen maniobrando para arrebatarle la mayor cota de poder posible”.
En concreto, los dos dirigentes que están ‘moviéndose’ con más insistencia para arrebatar cota de poder al actual secretario general de los socialistas andaluces son Manuel Chaves y Gaspar Zarrías: “Ambos saben que Griñán será proclamado líder tras los buenos resultados en las elecciones, y que no habrá un candidato alternativo, pero no renuncian a controlar la mayor parte de las provincias”.
Córdoba y Málaga son los objetivos
Las fuentes antes citadas explican que “tanto Chaves como Zarrías tienen ya seguras las secretarías provinciales de Cádiz y Jaén respectivamente, pero quieren meter a su gente en al menos dos corporaciones más”.
Esas dos secretarías provinciales en las que han puesto sus ojos ambos dirigentes son las de Córdoba y Málaga: “Allí Griñán tiene mucha oposición interna y es muy posible que salgan elegidos los candidatos alternativos que propongan Chaves y Zarrías para plantar cara al secretario general”.
En el caso de Málaga, el mejor colocado para llegar a la dirección provincial es José Aurelio Aguilar, cabeza visible de la oposición a Griñán en la capital de la Costa del Sol. Delegado ‘rubalcabista’ en el Congreso del PSOE en Sevilla, el propio Rubalcaba premió su fidelidadintroduciéndole en la nueva Ejecutiva del partido como miembro del Comité Federal.

lunes, 9 de abril de 2012

Incompatibilidades (de Paco Cabaña), por Fernando Santiago


En la declaración de bienes del diputado Cabaña viene su cargo como consejero de Unicaja, igual que en los órganos de gobierno de esta entidad aparece como consejero. Como quiera que parece incompatible  me pregunto, terriblemente angustiado ¿ha presentado su dimisión y no nos hemos enterado? ¿presentará algún día Paco Cabaña alguna dimisión voluntaria a un cargo? Tiene cinco, a saber: secretario provincial (que vence, estatutariamente este año), teniente de alcalde de Benalup (dimitió de alcalde porque no le quedaba otro remedio, si quería ser diputado en el Congreso), portavoz del grupo socialista en la Diputación (de donde lleva anunciando su dimisión cada mes) y consejero de Unicaja (de donde tendría que haber dimitido de manera voluntaria pero no se sabe bien). No tiene mayor importancia, aparte de los 3.000 eurazos que declara. Total, entre cuatro y cinco cargos no creo que haya mucha diferencia. Sobre todo si él, cuando estaba en el grupo Janda, criticaba a Perales y los peralistas porque acumulaban cargos. Pero todo el mundo tiene derecho a cambiar.

(Copiado de su blog Con la venia)

jueves, 5 de abril de 2012

Recogida de firmas para el segundo puente


La inmensa mayoría de los gaditanos están esperando que Teófila Martínez, su alcaldesa, su salvadora, su faro guía, inicie otra campaña de recogida de firmas, como hizo en agosto de 2010, para exigir al gobierno de Rajoy mayor presupuesto para terminar en 2012 el segundo puente.
Sólo a unos cuantos malos gaditanos, malpensados y retorcidos, no nos ha sorprendido que las declaraciones de doña Teo, tras conocer que el puente no se inaugurará antes del 2014, hayan sido para denunciar "las mentiras" del PSOE, culpar, como hace siempre, a los demás. ¡No sigue acusando a Carlos Díaz de los retrasos que sufre la ciudad!

Lo que pasa es que Teófila Martínez, en esto del segundo puente tiene muy mala memoria y no recuerda las promesas incumplidas, las mentiras, que el PP, el gobierno de Aznar y ella misma repitieron sin pudor entre los años 1996 y 2004. Pero ahí están las hemerotecas para recordar todas las falsedades, toda la verborrea que Teo y el PP soltaron en ese período del gobierno triunfal de Aznar.

Hay que recordarle a doña Teófila que en 1995, en declaraciones efectuadas antes de su toma de posesión como alcaldesa, afirmó que el proyecto del segundo puente habría que ejecutarlo lo antes posible, rescatando la "maqueta Borrell". Tras acceder el PP al gobierno de la nación, en septiembre de 1996 Teo se reunió con José María Aznar y el ministro Arias Salgado para hablar del puente y, en 1997, la alcaldesa anuncia a con fanfarrias que el gobierno de Aznar se compromete formalmente a inaugurar el segundo puente en el año 2002.


  
En febrero de 1998 la Dirección General de Carreteras recuperó la iniciativa de 1991 –así se indica expresamente en los antecedentes del documento ministerial fechado el 11 de febrero de 1998- y aprobó provisionalmente el anteproyecto. El 4 de junio de 1999 los medios de comunicación se hacen eco de unas declaraciones realizadas en Cádiz por el ministro Arias Salgado en las que afirmaba que el gobierno Aznar decía que el segundo puente estaría listo antes del 2004, insistiendo en ello según noticia publicada el 21 de noviembre. 





Y nuevamente en el año 2000 las promesas se repiten en abril, mayo o junio, afirmándo que José María Aznar se comprometía personalmente con Teófila Martínez a comenzar las obras del nuevo puente en el año 2003 y terminarlo en 2005. 



Sin embargo, hasta el 7 de mayo 2003 el gobierno de Aznar no anunció la licitación de un contrato de consultoría y asistencia para la redacción del proyecto, y en noviembre se adjudicó el contrato de consultoría y asistencia a la empresa GINPRO, SA.  
Pese a tantas promesas, declaraciones y fotos de Teo, en ocho años de gobierno del PP sólo se logró adjudicar un contrato de consultoría y asistencia.

Pero el PP no mintió nunca. Por eso los gaditanos esperan que su alcaldesa, Teo, los lidere nuevamente para exigir, mediante otra campaña de recogida de firmas, dinero para el puente.
Sólo algunos malpensados creemos que, esta vez, Teo no hará nada.

(Copiado del blog Calle Ancha)

domingo, 1 de abril de 2012

Los retos pendientes



La Voz de Cádiz relaciona los retos que el nuevo Gobierno de la Junta de Andalucía deberá enfrentar en Cádiz

Nuevo hospital de Cádiz
La construcción del nuevo hospital de Cádiz pasó de ser uno de los proyectos estrella de la Junta a un auténtico quebradero de cabeza para la administración, que ya pone el horizonte para la culminación de la obra (que ni siquiera tiene fecha de inicio) más allá de 2020. Según el proyecto base con el que se trabaja, se calcula que la Junta tendría que hacer frente, una vez que arranque, a una inversión media de 200 millones de euros durante los cinco primeros años de duración de la obra, un reto que se presume complejo en las actuales circunstancias económicas. Está por ver quién se hace cargo de la Consejería de Salud y cuál es la apuesta que hace por el centro gaditano, pero sobre todo, con qué presupuesto se cuenta para afrontar el proyecto.
Ciudad de la Justicia
Es el otro gran proyecto pendiente de la Junta de Andalucía en la capital gaditana. La construcción de la Ciudad de la Justicia en los antiguos terrenos de la Institución Provincial Gaditana se hace urgente para acabar con una situación de dispersión y colapso que perjudica seriamente la labor diaria de los juzgados de la ciudad. Después de darle muchas vueltas al proyecto y de años de retraso, la última decisión tomada por la Junta fue que se financiará con un sistema de inversión mixto público-privado, y que la Junta pagará una vez concluida la obra en pagos mensuales que pueden prolongarse hasta 25 años. La intención del último consejero de Gobernación y Justicia, Francisco Menacho, era que la Ciudad de la Justicia estuviera lista en 2016, aunque para conseguirlo tiene que encontrar a una empresa privada dispuesta a invertir en el proyecto.
Tiempo Libre
La Residencia Tiempo Libre lleva ya más de cuatro años cerrada, con la pérdida de 4.000 turistas cada verano desde 2008 y el consiguiente perjuicio económico para los negocios de la zona cercana a la calle Muñoz Arenillas y el paseo marítimo. La Junta solo ha dado a conocer que proyecta construir en el futuro solar de este equipamiento ubicado en una de las zonas privilegiadas de la ciudad un edificio destinado a oficinas (de la propia Junta) y un hotel. Este proyecto ronda los 95 millones de euros, una cantidad difícilmente asumible para las arcas autonómicas en este momento.
Puerto América
La Junta lleva la batuta en las negociaciones a tres bandas (Consejería de Obras Públicas, Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz y Ayuntamiento) para dotar por fin de contenido a Puerto América. Una de las principales actuaciones es la recuperación y puesta en uso del gran edificio de la Ciudad del Mar. Tras anunciarse un compromiso de las administraciones implicadas para ello, en los últimos meses se han culpado unos a otros de la paralización del proyecto. En las manos del nuevo gobierno estará darle un impulso. El coste económico de la recuperación del edificio, como primer y principal objetivo, parece asequible con la colaboración de las partes interesadas, ya que ronda los 6 millones de euros.
Tren-Tranvía de la Bahía
Las obras de los tramos de Chiclana y San Fernando por los que pasará en un futuro, teóricamente cercano, el tren-tranvía de la Bahía no han terminado aún debido a los retrasos provocados por las reclamaciones judiciales y los problemas burocráticos. Es una de las grandes apuestas de la Junta en materia de movilidad sostenible, pero su puesta en marcha no está aún clara a pesar de la importante inversión que se lleva realizada en ella. La Junta tendrá que lidiar con tres ayuntamientos gobernados por el Partido Popular y que no tienen del todo claro que el trazado previsto sea el más adecuado para los intereses de sus respectivos municipios. La idea es que a finales de este año se pudiera circular ya por la Bahía en este nuevo medio de transporte.
Carreteras
La Junta tiene pendientes varias obras de mejora en carreteras de la provincia o de nueva construcción de otras. Una de las que más se están haciendo esperar es la autovía entre Arcos y Antequera, que uniría Cádiz con la provincia de Málaga y que traería importantes beneficios a la comarca de la Sierra. Los últimos presupuestos de la comunidad se olvidaron de esta actuación. Una cuestión diferente es la de la autovía que uniría Cádiz con Huelva. El PP ha defendido a capa y espada este proyecto, pero el anterior gobierno autonómico ya se había posicionado en contra por motivos de protección medioambiental, ya que el trazado más lógico pasaría por los terrenos del Parque de Doñana.

sábado, 31 de marzo de 2012

La ruptura del pacto social, por Manuel de la Rocha

Nuestro país se incorporó tarde al proceso de construcción del Estado de Bienestar. El atraso económico y la dictadura impidieron que España participara de lo que se llamó el "pacto keynesiano" que tras la Segunda Guerra Mundial alcanzaron en Europa la izquierda y la derecha, socialdemócratas y democracia cristiana.

Este pacto incluía como elemento central la presencia de sindicatos fuertes y el reconocimiento de la negociación colectiva como instrumento frente a la desigualdad en las relaciones de producción, llegando en algunos países hasta la “cogestión” en las empresas.
En España el franquismo había eliminado a los sindicatos, sometiendo a los trabajadores a la dictadura del capital y aquel pacto no pudo llevarse llevó a cabo hasta la Constitución de 1978, consensuada entre la derecha y la izquierda,  que constituía a nuestro país en un “Estado social y democrático de Derecho” (Art.1.1), en el que sindicatos son pilares inexcusables para la defensa de los intereses de los trabajadores (Art.7), garantizándose el derecho a la negociación colectiva y a la huelga (Arts.37.1 y 28.2).
Sobre esta base común los sucesivos gobiernos de la transición fueron promoviendo las leyes básicas reguladoras del conflicto social, fundamentalmente el Estatuto de los Trabajadores y la Ley Orgánica de Libertad Sindical (LOLS), buscando un equilibrio entre capital y trabajo cuyos elementos centrales eran la libertad de mercado y de empresa, la negociación colectiva como vía de regulación de las condiciones de trabajo y la mejora progresiva de la situación de los trabajadores. Contemplando, además, la participación de los sindicatos en distintas funciones y órganos del Estado, para garantizar el “salario social”: pensiones, sanidad, educación, vivienda, etc.
Ese pacto social ha quedado drásticamente truncado con la reforma laboral aprobada por el Gobierno del PP, con una profunda ruptura del equilibrio en las relaciones de trabajo, imponiendo un cambio de modelo que otorga a los empresarios un poder de disposición sobre salarios y condiciones de trabajo como no tenían desde el franquismo.
Ante todo la reforma  pretende una generalizada devaluación salarial.  El Gobierno, al no poder recurrir a la devaluación monetaria, opta por una mejora de la productividad del sistema sobre las espaldas de los trabajadores vía disminución de los costes laborales. Son muchas las medidas que con este objetivo se incluyen: la  prioridad absoluta en materia salarial del convenio de empresa, cuya razón es simplemente la bajada generalizada de salarios; la facultad que se otorga al empresario para que unilateralmente reduzca los salarios, sean pactados colectivamente sea en contrato individual; la rebaja radical del coste del despido, de 45 días a 20 días, además de la rebaja en el tope máximo de 42 mensualidades a un año; la desaparición de los salarios de tramitación en la declaración judicial de improcedencia del despido; y la eliminación de la autorización administrativa en los EREs, que la exposición de motivos impúdicamente justifica precisamente para que no se pacten indemnizaciones  superiores a 20 días año.
Todo ello implica un inmenso traspaso de rentas de los trabajadores a los empresarios, de miles de millones de euros, sin negociación ni compensación alguna. Más aún, con expreso desprecio por el Gobierno al pacto de moderación salarial incluido en el Acuerdo suscrito por sindicatos y patronal el 25 de enero pasado.
El segundo objetivo de la reforma es debilitar la posición de los trabajadores disminuyendo ostensiblemente las posibilidades de acción colectiva de los sindicatos. La derecha histórica española siempre ha estado enfrentada al movimiento sindical, salvo en la primera fase de la transición. Ahora de nuevo el PP y sus acólitos mediáticos han centrado su batalla  contra los sindicatos UGT y CCOO, a quienes consideran enemigos, quizás “de clase”, y como no pueden eliminarlos como hizo la dictadura, se busca desprestigiarlos ante los trabajadores y la ciudadanía, y quitarles poder como sujeto colectivo en las relaciones laborales, para individualizarlas.
Muchas son las vías. En mi opinión la más importante es eliminar la capacidad de sindicatos y empresarios para articular y estructurar la negociación colectiva, al dar prioridad en todos los casos al convenio de empresa, promoviendo su negociación sin presencia sindical, y devaluando los convenios de sector, que tienden a homogeneizar las condiciones de trabajo, defienden mejor a los trabajadores y evitan el dumping social; eliminando la ultraactividad de los convenios colectivos, de forma que por el transcurso de dos años desde el fin de su vigencia sin haberse pactado uno nuevo, todos los derechos que reconocía a los trabajadores, salariales, de jornada, etc,  resultado de años de negociación y lucha, “decaen”, se pierden y tienen que volver a negociarse en su integridad. La posición empresarial se ve así reforzada de forma absolutamente extrema, pues les será mucho más fácil alcanzar sus propuestas simplemente con que transcurra el tiempo, que juega siempre a favor del empresario.
La tercera pieza, vinculada a las anteriores, es el desproporcionado incremento del poder empresarial en todos los ámbitos de la relación de trabajo. Desde aspectos aparentemente menores, como la desaparición de las categorías profesionales, hasta el poder modificar las condiciones de trabajo alegando simplemente razones económicas “relacionadas” con la competitividad  o la productividad, sin prácticamente control judicial; el abaratamiento del despido y la facilitación de sus trámites; los descuelgues de los convenios sin acuerdo;  el incremento a un año del período de prueba en los nuevos contratos para emprendedores, con despido libre y gratuito; incluso la limitación de los derechos de las mujeres para conciliar el cuidado de sus hijos.
Nada hay que intente equilibrar, aunque sea mínimamente, los grandes recortes económicos y de derechos que se producen. El Gobierno alega que esta reforma posibilitará la creación de empleo, pero paradójicamente el propio Gobierno anuncia que este año se producirá un incremento de 630.000 nuevos parados. Esta reforma va a empobrecer a trabajadores y clases medias  y generar muchos despidos. Y con el draconiano ajuste fiscal de este año y del próximo, veremos cuántos nuevos parados generará la política del PP en el 2013.
Nunca desde el franquismo los derechos de los trabajadores habían sido tan duramente recortados. El ministro Guindos, en aquella escena en la que sumisamente informaba a sus jefes europeos sobre lo que estaban planeando, habló de una reforma “extremadamente agresiva”. Los trabajadores van a defenderse de esta agresión extrema y sin precedentes. Está en juego el futuro del Estado social

jueves, 29 de marzo de 2012

Un pueblo es, por José Pettenghi

Cuando veo a la ministra Fátima Báñez, en la discoteca de mi memoria suena la canción "Un pueblo es, un pueblo es...". No puedo evitarlo. Bueno, pues María Ostiz, digo la ministra, afirma que ir a la huelga es de personas irresponsables. 

¿Irresponsables? Digo yo que cada cual tendrá sus razones para ir o no ir a la huelga, pero llamar irresponsables a los que van cuando peligra su puesto de trabajo, ven recortados sus derechos laborales o reducido su salario, es un insulto a ellos y a la inteligencia, por este orden. Tal vez ella podría hallar muchos más irresponsables entre los padrinos de la enloquecida política hipotecaria española, o entre los que miran para otro lado ante el fraude fiscal, o entre los que se forran riendo las gracias a los paraísos fiscales, o entre los que tienen sueldos y cargos vitalicios. Y entre los alcaldes cuyos ayuntamientos son oficinas de colocación mientras gastan alegremente en televisiones, propaganda y viajazos. También encontraría irresponsables entre sus colegas los políticos que sólo tendrán que cotizar 11 años para cobrar el 100%, que pueden compatibilizar sueldos, que si dejan el cargo consolidan el complemento o se colocan en una empresa o una embajada y que, en definitiva, son ellos mismos los que deciden sus subidas de sueldo. 

La ministra Fátima Ostiz, digo Báñez, también califica a la huelga de política. ¿Política? Hasta hoy yo creía que los sindicatos hacen política y que una huelga siempre es un acto político. A no ser que nos quiera hacer creer que ella no hace política, que es algo inmundo y antipatriótico. 

Vivir sin sobresaltos, no querer ser ni rico ni pobre sino todo lo contrario y poder seguir manteniendo el tinglado con sus impuestos. Eso es un pueblo. Y no un país narcotizado, sometido al mercado y donde la familia sea una unidad de consumo en lo universal. 

Así que, tras el éxtasis popular y el éxito oficial de ¡Viva la Pepa!, se podría ir pensando en celebrar el bicentenario de otro grito muy adecuado a la ocasión: ¡Vivan las cadenas! Hay tiempo, es en 2014, quedan aún dos años.


(Publicado en Diario de Cádiz)