lunes, 7 de enero de 2013

Envejecimiento y sangría de la ciudad de Cádiz


El PSOE alerta del "envejecimiento" y la "sangría" de población

El portavoz del grupo municipal socialista, Francisco González, pide a la alcaldesa que tome medidas que pongan freno a esta "tendencia"
EUROPA PRESS / CÁDIZ | ACTUALIZADO 07.01.2013 - 18:05
El portavoz del Grupo Socialista en el Ayuntamiento de Cádiz, Francisco González, ha instado este lunes a la alcaldesa de la ciudad, Teófila Martínez (PP), a adoptar medidas para atajar la "sangría" y el "envejecimiento" que, según este dirigente político, se están produciendo en la población de la capital gaditana, al entender que esta "tendencia" se está traduciendo en "una pérdida de peso demográfico y de actividad económica que está lastrando gravemente las posibilidades de desarrollo económico y de creación de empleo de la ciudad". 

Por eso, González ha exigido en una nota a la alcaldesa que "no mire hacia otro lado" y adopte medidas contra una caída de población "a niveles de hace 50 años" que, a su juicio, no sólo está "desgraciadamente consolidada", sino que "se ha incrementado especialmente durante los 18 años de gestión 'popular' al frente del Ayuntamiento". 

De igual modo, el portavoz socialista ha alertado del "preocupante envejecimiento poblacional" registrado en Cádiz, que, en su opinión, puede conllevar que la capital gaditana tenga que "renunciar a plantear un futuro de desarrollo económico, atracción y creación de empresas, e impulso del empleo", y que se produce, según ha apostillado, a la vez que la población "del resto de localidades del entorno aumenta de manera más o menos constante", lo que "empeora la realidad de Cádiz en contraposición con su contexto social". 

Frente a las "medidas meramente cosméticas y sin incidencia real" que, a su juicio, está adoptando el Ayuntamiento, como "el abaratamiento del bonobús y la prioridad en el acceso a las instalaciones municipales para los residentes", el representante socialista ha abogado, para "poner remedio" a esta situación que "si nadie lo remedia, dejará a Cádiz en apenas unos años como la tercera ciudad de la provincia", por "diseñar y aplicar de inmediato medidas en materias muy diversas como vivienda, fiscalidad, empleo y políticas sociales". 

Deberían ser, ha aclarado, iniciativas que "atiendan las demandas de la sociedad y contribuyan a quebrar esa tendencia de pérdida de habitantes, atrayendo a nuevos vecinos que participen en el progreso de la ciudad", y todo ello "escuchando a los representantes de la sociedad gaditana". 

PROPUESTA DE "UN GRAN PACTO" 

Por ello, González ha animado al gobierno local a "implicar a todas las fuerzas políticas, sociales y económicas en la búsqueda de una solución" que, en su opinión, "debe nacer del consenso" en una materia que debería quedar "fuera del debate partidista y la confrontación". 

Con ese fin, el Grupo Socialista plantea "un gran pacto por Cádiz" que, según ha lamentado su portavoz, ha sido "descalificado inmediatamente" por la alcaldesa, que "ha preferido quedarse al margen de cualquier búsqueda de consenso y optar por una estrategia partidista en lugar de defender los intereses generales".

El casco antiguo de Cádiz se vacía


El casco antiguo se aleja de los 40.000 residentes

El parón en las obras de rehabilitación no ayuda a la recuperación de polación en la zona
J. A. H. CÁDIZ | ACTUALIZADO 07.01.2013 - 08:22
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Una de las fincas en rehabilitación por parte de la Junta de Andalucía.

En 1986 el casco antiguo de Cádiz contaba con 56.734 habitantes; una década más tarde se perdía el índice cincuenta mil y otra más, ya en 2006, intramuros tenía menos de 40.000 residentes. Hoy, los siete distritos en los que está dividido este reducido espacio difícilmente volverán a recuperar pasados datos de población, asentándose cada vez más en los treinta mil vecinos pues actualmente cuenta con poco más de 37.000, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística. 

De esta forma, el casco histórico ha perdido cerca de veinte mil habitantes en un cuarto de siglo. La cifra parece, en un primer momento, alarmante para garantizar la propia supervivencia de estos barrios. Sin embargo, no hay que olvidar que intramuros ha sufrido históricamente una saturación de habitantes que, en su día, provocó la infravivienda. Así, a pesar de la reducción en el número de habitantes, sus 37.000 vecinos siguen sobrepasando los propios límites del casco. En todo caso, esta circunstancia ha evitado la decadencia de los barrios históricos, como ha pasado en otras capitales donde la huida de la población hacía las zonas modernas ha provocado la muerte de los centros urbanos. 

Si en el conjunto de la ciudad la pérdida de habitantes ha ido unida a un envejecimiento de la población, el casco antiguo mantiene por el momento un cierto dinamismo con un porcentaje inferior de mayores a la media de Cádiz. Ello se ha debido a los planes de rehabilitación que desde mediados de la década de los noventa están realizando tanto el Ayuntamiento de Cádiz como la Junta de Andalucía. 

Esta operación, que ya ha supuesto una inversión de unos 200 millones de euros, ha permitido eliminar la casi totalidad de la infravivienda de la ciudad. Ya apenas hay pisos donde vivan varias familias mientras que se han eliminado viviendas de escasas dimensiones para habilitar residencias amplias con buena iluminación natural y amplios espacios abiertos. Todo ello ha permitido sustituir un parque de viviendas obsoleto e insano por otro más propio del siglo XXI. Serán menos vecinos, pero viven mejor. 

Además, han retornado parejas jóvenes gracias a las promociones específicas que se han levantado por parte de las administraciones públicas. 

En todo caso, aún quedan demasiadas fincas, algo más de un centenar, vacías. Su rehabilitación y puesta en el mercado ayudaría, sin duda, a recuperar algo de la población del casco antiguo. No obstanto, la ralentización en este proceso puede afectar a la renovación de la población. 

En cuando a extramuros, en sus tres grandes distritos viven algo más de 85.000 personas lo que suponen 14.000 menos que hace un cuarto de siglo. La Paz sigue siendo el barrio más densamente poblado y que, además, ha experimentado un mayor envejecimiento en estos últimos años, mientras que el frente del Paseo Marítimo sigue contando con un mayor número de pisos de temporada, que sólo se ocupan en verano o se alquilan durante el resto del año.

Cádiz sigue perdiendo población


El hundimiento de la población lleva a Cádiz a cifras de 1963

La ciudad ha perdido 33.000 habitantes desde su récord alcanzado en 1991 Hoy cuenta con el mismo número de empadronados que hace medio siglo pero con más mayores
JOSÉ ANTONIO HIDALGO CÁDIZ | ACTUALIZADO 07.01.2013 - 08:22
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El suelo de la ciudad ya está colapsado por lo que apenas caben nuevas viviendas.
La evolución de la población en Cádiz está aportando datos cada vez más alarmantes. Las cifras incluidas en el nuevo Censo de Población y Vivienda del INE (cerrado a 1 de noviembre de 2011) y en el padrón de habitantes correspondiente a 1 de enero de 2012 agravan aún más una tendencia a la baja que ya era patente desde hace algo más de una década. 

A principios del año del Bicentenario la ciudad contaba, según el INE, con 123.948 habitantes, lo que suponía una pérdida de 944 respecto a un año antes con una variación negativa del 0,76%. Es cierto que hasta ahora la pérdida global anual estaba siempre por encima del millar de habitantes y que en esta ocasión Cádiz no ha encabezado el ranking de capitales a la baja (porcentualmente han perdido más León, Madrid, Salamanca y, sobre todo, Santa Cruz de Tenerife), pero hay que tener en cuenta que esta dinámica se mantiene desde hace ya demasiados años. 

Teniendo en cuenta esta tendencia, Cádiz inicia 2013 con la misma población que tenía hace cincuenta años, en 1963. Según datos del Ayuntamiento de la época la capital contaba entonces con 122.628 vecinos, aunque oficialmente rondaBA sobre los 124.000, una cifra similar a la que cuenta ahora. 

Este fuerte retroceso en la población se inició a partir de 1991 cuando la ciudad alcanzó su récord: 157.766 empadronados. Entonces se estaba casi en una situación de colapso ante un término con apenas cuatro kilómetros cuadrados habitables. Aún hoy, tras dejar por el camino a 33.000 vecinos, Cádiz se mantiene en los puestos de cabeza de las ciudades españolas más densamente pobladas. 

Vecinos más o menos, el problema que supone para la ciudad esta fuerte pérdida de población es que se está produciendo un acelerado envejecimiento de la misma. Cada vez hay menos jóvenes, lo que supone menos tejido productivo (cuando acabe la crisis, claro), y más personas mayores, lo que supone más inversión pública en dependencia y menos gasto privado en artículos de consumo diario o de ocio. 

Así, hace medio siglo residían en la ciudad más de 46.000 gaditanos que tenían menos de 20 años de edad. Hoy esta cifra se ha hundido ya que apenas hay 22.000, menos de la mitad. Por contra, vecinos que han superado la edad de jubilación, 65 años, había hace cinco décadas unos 13.000 ciudadanos, cuando esta grupo supera actualmente los 23.000, más incluso que el colectivo más joven de la sociedad. 

La tendencia es que la diferencia entre estas cantidades se irán agrandando ya que Cádiz apenas cuenta con 5.000 ciudadanos con menos de 5 años de edad lo que supone una ¡tercera parte! de los que había a principios de la década de los sesenta. Por eso cada vez sobran más plazas en los centros escolares (hasta el punto que ha cerrado una decena en los últimos años), mientras aumenta el déficit de plazas en residencias de la tercera edad. 

La ciudad se asienta cada vez más en una población jubilada lo que, en parte, está ayudando a paliar la dura crisis económica en muchas familias con miembros en el desempleo. 

El Ayuntamiento de Cádiz siempre se ha mostrado disconforme con las cifras aportadas por el INE respecto a la población de Cádiz. Hace unos años llegó a realizar con sus propios medios un censo por el que fijó que la población real de Cádiz era de 143.000 habitantes, incluyendo las viviendas que se encuentran vacías. Sólo en el periodo de matriculación escolar se dispara el empadronamiento.

UN GADITANO GANA EL ÓSCAR DE LOS LIBROS DE HOSTELERÍA CON UN MANUAL DE INGLÉS PARA RESTAURADORES

RESUMEN: Un gaditano es el autor de un manual de inglés destinado al sector de la restauración que le ha hecho ganar el Gourmand World Cookbook en España, un premio internacional considerado como el "Óscar" de los libros de hostelería. Este libro, "Inglés profesional para servicios de restauración", ya ha agotado su primera edición. Según este escritor, su contenido prepara al restaurador para atender correctamente al cliente de habla inglesa. Esta cualidad es tan valorada que en más de un 23% de las ofertas de trabajo del sector turístico y hostelero se demanda el conocimiento del inglés. Según profesionales del sector, el cliente extranjero se siente más cómodo cuando es atendido en su idioma, sobre todo, porque así puede enterarse bien de lo que va a comer.
Si quieres saber más información entra en www.historiasdeluz.es

domingo, 6 de enero de 2013

El despertar de la calle. José Manuel Hesle


No, no se acabó el mundo pero sí el año. Ahora el implacable Crono nos impone un Trece que no nos traerá - a pesar de nuestros vanos deseos - sino nuevas oportunidades para recomponernos y reinventarnos en lo personal y en lo colectivo. Culminamos un año de grandes conmociones sociales pero que nos ha devuelto la realidad de una calle viva. Una calle que está reconquistando el democrático y menoscabado papel de acoger la voz de la gente. El sentir de cuantos colectivos se ven impunemente machacados por las insensibles e irresponsables decisiones de un gobierno por el que ya no se sienten representados. Que sirve más a la desmedida ambición de potentados, políticos y banqueros en detrimento de vulnerables y desvalidos. Concluimos un periodo de grandes sufrimientos y tragedias personales y familiares pero que nos ha brindado la ocasión de recuperar el valor de la generosidad y la solidaridad. De salir de nosotros mismos y movernos en defensa de los intereses de otras personas. De retomar colectivamente el olvidado clamor en pro de una mayor justicia y equidad social. De aprovechar la oportunidad para dejar de denostar -como hicimos durante años atendiendo las astutas pautas de cuantos se acomodaron en sus rentables poltronas- a quienes de manera altruista dedican sus esfuerzos a dignificar las condiciones de vida de sus semejantes.
Es evidente que continuamos inmersos en una profunda crisis que exterioriza su cara más áspera en lo económico, pero que va mucho más allá, como apuntara Saramago, al referirse a los valores que rigen nuestro comportamiento o a las ideas y creencias que, para Ortega y Gasset, constituyen nuestra realidad. Las constantes vacilaciones entre lo que se siente y lo que se hace, la negación de una realidad indiscutible que nos aplasta, el escepticismo y la pasividad, el refugio en añoranzas y ritos caducos, el preocupante resurgir de brotes de integrismo e intransigencia, la justificación del utilitarismo científico e intelectual y la incertidumbre ante el porvenir denotan que el mundo, nuestro mundo, está ciertamente en un proceso de cambio. Sin embargo, quiero creer que las actitudes ciudadanas que se están dando son signos esperanzadores de un nuevo modelo de organización social y apuntan, como ansiaba Voltaire, hacia la superación de la adversidad y el progreso de la Humanidad.
Porque el futuro, hacia el que irremediablemente nos movemos todos los mortales, solo será posible si lo promovemos con firmeza frente al desalentador presente que soportamos. Al respecto, ya escribió Machado 'El hoy es malo, pero el mañana es nuestro'.

(Publicado en La Voz de Cádiz)



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jueves, 3 de enero de 2013

Habla la Alcaldesa.

De las declaraciones de Teófila Martínez, alcaldesa de Cádiz, publicadas el 2 de enero en Diario de Cádiz, hay que quedarse con varios puntos.

Por ejemplo, cuando insiste, como hizo Fernando VII en 1814, en borrar lo ocurrido en Cádiz antes de su advenimiento. Por eso alegremente afirma que cuando llegó a Cádiz se marcó el objetivo de modernizar la ciudad, pues, según se desprende de sus palabras, entre los "años 60 a los 90" Cádiz no había cambiado nada, vamos, que ni se había construido el puente José León de Carranza, por poner un ejemplo.

Destaca Martínez las cifras del paro en Cádiz, diciendo que "la provincia tiene una tasa del 36% de desempleo y la capital está en un 26%". Lo que no dice es que, para reducir el paro, Cádiz pierde habitantes -más de 25.000 habitantes menos desde 1995, es decir, desde que ella alcaldesa-, y la pirámide de población envejece, por lo que hay menos población activa.

Por otra parte es una tranquilidad saber que, para la alcaldesa de Cádiz, la administración municipal gaditana no está en crisis, por eso puede afirmar que no va a dar tregua a otras administraciones aunque estén en crisis.  Esto debe ser una alegría para tantos proveedores que están pendientes de cobrar del ayuntamiento, pues como el consistorio gaditano no está en crisis, cobrarán de inmediato.


Y también para las infraestructuras, esas obras que eran urgentísimas gobernando el PSOE, pero que ahora pueden esperar al 2014, sin problemas. Por que, por ejemplo, el segundo puente todos los gaditanos saben, y si no se lo recuerda Teófila Martínez, que las obras las comenzó Aznar en su cuaderno azul, que lo que Magdalena Álvarez inauguró fue papiroflexia, que las obras han estado paradas hasta que en 2011 Rajoy se arremangó y ya está el puente a punto de inaugurarse, a principios o a finales de 2014, que eso no importa, como si es en 2015, que las elecciones son para entonces y una inauguración en fechas electorales siempre queda bien.

En el fondo, las declaraciones de la alcaldesa son la misma cantinela de siempre, todo se ha hecho bien en Cádiz desde que el PP gobierna y lo que no se ha hecho bien, o no se ha hecho, es por culpa del PSOE. Y como muestra un botón. La piscina de Astilleros no se termina por culpa de Zapatero, que nunca la ha puesto interés al asunto, ni cuando la diseñó, ni cuando la construyó con sus propias manos.


(Publicado en Calle Ancha )

miércoles, 2 de enero de 2013

Seiscientos mil gaditanos en la pobreza


La caída de ingresos coloca a 600.000 gaditanos en situación de precariedad

Los técnicos de Hacienda admiten que en cinco años ha crecido en 56.758 personas la población de Cádiz que sobrevive con menos de 12.000 euros al año 

02.01.13 - 00:58 - 
La caída de ingresos coloca a 600.000 gaditanos en situación de precariedad
Cola de parados ante una oficina del Servicio Andaluz de Empleo (SAE), en Cádiz.
Cuatro años de angustia y de preguntas sin respuestas. «¿Por qué a mí?». El próximo 18 de enero, Luis R., de 48 años, licenciado y con un currículum cargado de diplomas de cursos formativos, cumple un triste aniversario que cada año que pasa desearía borrar del calendario. Las campanadas de la Puerta del Sol no le traen buenos recuerdos. Durante una reunión de trabajo en Madrid le comunicaron a bocajarro ese mismo día el despido. El mensaje del comité ejecutivo fue claro: «su puesto de ingeniero informático ha sido eliminado de la estructura de la empresa. No contamos con usted en la nueva restructuración». Luis recogió el finiquito y cerró quince años de trabajo en una compañía nacional con sede en Cádiz. Desde entonces, no ha cesado en buscar empleo, en reciclarse y, sobre todo, en estirar hasta final de mes su paro y buena parte de los ahorros. La historia de Luis forma parte del drama cotidiano que viven los 207.532 parados que suma la provincia de Cádiz, con el agravante, quizás, de que en su caso las ayudas se han terminado y su reingreso en el mercado laboral se demora más de la cuenta.
Este es un claro ejemplo de la radiografía sociolaboral que ha realizado el cuerpo de técnicos del Ministerio Hacienda sobre la grave situación que vive Andalucía desde que estalló la crisis. En los últimos cuatro años, el número de andaluces que viven con menos de 12.000 euros al año o sin ingresos ha aumentado en casi cinco puntos pasando del 46,4% al 51%, según el último sondedo de finales de 2012. Este incremento supone que 484.026 andaluces han engordado la denominada población adulta que vive en situación de precariedad. El presidente del sindicato de Tecnicos de Hacienda (Gestha), Carlos Cruzado, reconoce que «no habrá mejoría a corto plazo porque las expectativas laborales no son buenas».
La imposibilidad de Luis R. de encontrar hueco en el difícil mercado de trabajo es lo que ha llevado al agotamiento de las ayudas que percibbía por su condición de parado. En este punto es donde iniciden los técnicos de Hacienda. Cruzado destaca que el mercado laboral no se ha dinamizado, al contrario, ha ido a menos y la ausencia de salidas es lo que ha llevado a la asfixia de las economías domésticas. Considera que la economía sumergida es el principal sustento de este contingente de parados de larga duración que vive en situación de precariedad.
La traslación de estos datos a Cádiz resulta un ejercicio demoledor. En estos cuatro años el número de personas, sobre todo de clase media, que ha perdido calidad de vida y se ha situado en el extremo de la precariedad también ha subido pasando del 43,6% al 47,4%, lo que supone un incremento de 56.758 adultos con ingresos muy reducidos o nulos. Los técnicos de Hacienda destacan que la provincia cuenta en estos momentos con 589.438 gaditanos en este estrato social. Cruzado, por su parte, indica al respecto que estas cifras se despreden del estudio 'Adiós a las clases medias', donde se destaca como el repunte del desempleo, la reducción de los salarios y los ajustes aplicados pro el nuevo Gobierno han sido determinantes para alcanzar esta situación. Lo más grave es que no hay expectativas de mejora de en el mercado laboral. En su opinión, afrontar pagos resulta en estos momentos muy complicado para las familias. En la provincia existen 479.231 mileuristas, entre autónomos y asalariados, mientras que el contingente de gaditanos sin ingresos asciende a 110.2017.
A finales de esta semana, el Ministerio de Trabajo publicará los datos del paro correspondientes al pasado diciembre y cerrará el año, si nadie lo remedia, con una tasa del 36%, la más alta del país. Así, otro de los datos más estremecedores del panorama laboral gaditano son los 70.000 hogares que tienen a todos sus miembroes en paro. Varias organizaciones sociales han llamado a «rebelarse» contra «la pobreza en Cádiz. La Asociación Pro Derechos Humanos admite que ya se ha llegado al 40% de la población en situación de pobreza, es decir, «cuatro de cada diez gaditanos».
Estas cifras van de la mano del 40% del total de parados que no cobra ya ninguna prestación. No es de extrañar que 65.000 familias acudieran en 2012 al Banco de Alimentos en la provincia de Cádiz. La organización realizó el pasado mes una importante campaña de recogida de víveres que se saldó con 120.000 kilos de alimentos recogidos mediante donaciones populares.
Por lo que respecta al conjunto del país, a finales de 2007, cuando apenas se empezaban a notar los efectos de la crisis, la precariedad se extendía al 40% de la población, unos 18,5 millones de personas, entre los que se contabilizaban 2,1 millones de adultos sin ingresos, 744.000 personas menos. El informe elaborado por los Técnicos de Hacienda reconoce que desde entonces, los rendimientos del trabajo de los asalariados y autónomos no han dejado de caer, mientras que, por el contrario, las rentas altas han invertido gran parte de su capital en diferentes instrumentos como las SICAV, sociedades patrimoniales y otros instrumentos de inversión para reducir o eludir sus pagos al Fisco. De hecho, Hacienda pierde anualmente cerca de 300 millones de euros por la baja tributación de las sociedades de inversión, que se sitúa en sólo un 1%.
Esta cantidad es solo la punta del iceberg que oculta una bolsa de rentas del capital y plusvalías de dimensiones gigantescas en manos de los accionistas que no tributan en el IRPF, mientras no retiren su participación; y las grandes fortunas evitan retirar sus fondos para no pagar al Fisco.